domingo, 4 de mayo de 2008

SOLA OTRA VEZ...

Sola otra vez
ante el pocillo,
ante la parda cicatriz
que fue una espuma
en la triste porcelana,
miro la casa
- quilla dolida,
rompiente encarnizada -
y toco en mi garganta
de galeote
la espuma de arrecife
de tu ausencia vasta.
Atrás quedó el aroma
de buñuelo
y mate
en costas sosegadas.
Atrás quedó el candor
del detergente
inventando
un oleaje retador
de nao capitana
en los piélagos
serenos
del agua enjabonada.
Atrás, el resplandor
y la retama
en su rasguño amargo
en la ventana
teclea telegramas
de naufragio,
postales de zozobra
en soledad lacradas.
Adónde… adónde
fue el amor
que en sudestada
reventó las jarcias
de las sábanas
librando al ecuador
de la borrasca
el ajedrez
de las piernas
- las tuyas y las mías -
enlazadas?
En qué huracán
cegamos
el astrolabio
altivo
de tu palma
conquistando
en las grutas
de mi piel
farallones de obsidiana?
En qué motín doméstico
rendimos
la recia arboladura,
la escama
de ilusión
de mi sirena corsaria?
Sin fe, ni timonel,
en la resaca
de tu olvido
estoy varada.


jueves, 1 de mayo de 2008

sábado, 26 de abril de 2008



“Calladas y juiciosas!, decía Sor Helena […] Callados y juiciosos! , tronaba papi los domingos […] Callada y juiciosa, decían ellos y un garfio de luna chirriaba en los baúles de los Falcon sin chapa patente”

Te Dormiste





Te dormiste / entre tasas, / retenciones, / reajustes, / racionera / la espalda.
“Cambia, todo cambia”. / Hablábamos / del che, / Joan Báez / de Mafalda, / de un dios / entre overoles. / Y en la fe / de una plaza, / sin balcón, / ni parlantes, / las estatuas / postradas, / una quena entonaba / el portal de la rabia. /
Hoy, / rumiendo disculpas / de García a González, / las cartas de los chicos, / el precio de la nafta, / nos sacamos / el pudor / a tiras, / cada mañana. /
La picana de un grillo / minando/ la agalla; / el temblor de este otro / hijo que te espero…/
Y ya no sé / el ropero, / el malvón, / el pañal / y tu espalda / son aquellos que amaba, / cuando hablábamos / del che, / Joan Báez / y Mafalda, / de una plaza, / sin armas, con tu mano / morena / abierta / en mi falda. (Publicado en el Boletín literario Basta ya! Número 32 año 2006)

De tangos para Olivetti 125...



Me asomo a verte
la frente reclinada,
leyendo del Bigbang,
los pandas y el ozono,
cuando el sol se rinde
en tus rodillas.
Veo asomado
al vano de otras tardes
otro revuelo igual
de masa, angustia y percalina
Yo que te quise
Dios entre nosotros,
no podré defenderte de la vida
del borceguí en la puerta,
del cáncer en el vientre,
ni el vuelco en la banquina.
Por eso, hundo otra vez
los dedos en la harina,
y hago una rosca grande
en la mesada
y le echo leche y miel
y unas gotas de vainilla,
como un abrazo enorme,
inexpugnable,
y te amaso con mis manos,
Emanuel,
galletitas.

Trajiste...






Trajiste, Rocío,
sin cabeza el bebé,
puchero la boca,
sobre los mosaicos,
húmedas lunitas,
las empanaditas pilas
de tus pies.
E imperioso el gesto,
me alargaste el hijo
por sobre el puré.
Se acabó el pareado,
la rima de Rentas,
el verso de Menem
y el diario revés
-rezongo y remiendo,
remierda y rezongo-
en las rodilleras
grises del parquet
y en un sana, sana,
colita de rana,
Dios entre cebollas,
reparé el traspiés.
Por la radio dicen
que el petróleo aliado,
que la ONU chiíta,
que la bomba ojiva
que el hambre rehén...
Por la radio dicen
se rindió Hussein.
MÓNICA FERRERO.