domingo, 4 de mayo de 2008

SOLA OTRA VEZ...

Sola otra vez
ante el pocillo,
ante la parda cicatriz
que fue una espuma
en la triste porcelana,
miro la casa
- quilla dolida,
rompiente encarnizada -
y toco en mi garganta
de galeote
la espuma de arrecife
de tu ausencia vasta.
Atrás quedó el aroma
de buñuelo
y mate
en costas sosegadas.
Atrás quedó el candor
del detergente
inventando
un oleaje retador
de nao capitana
en los piélagos
serenos
del agua enjabonada.
Atrás, el resplandor
y la retama
en su rasguño amargo
en la ventana
teclea telegramas
de naufragio,
postales de zozobra
en soledad lacradas.
Adónde… adónde
fue el amor
que en sudestada
reventó las jarcias
de las sábanas
librando al ecuador
de la borrasca
el ajedrez
de las piernas
- las tuyas y las mías -
enlazadas?
En qué huracán
cegamos
el astrolabio
altivo
de tu palma
conquistando
en las grutas
de mi piel
farallones de obsidiana?
En qué motín doméstico
rendimos
la recia arboladura,
la escama
de ilusión
de mi sirena corsaria?
Sin fe, ni timonel,
en la resaca
de tu olvido
estoy varada.


2 comentarios:

Leticia Ressia dijo...

Mónica, hermosos tus poemas siempre, esas palabras que enredan la vida en las cosas cotidianas.
Un abrazo

Dylan Forrester dijo...

Exquisita
y degustable poesía.

Saludos.